Cómo hacer la carta de alérgenos de un restaurante
Cómo elaborar la carta de alérgenos de tu restaurante: los 14 alérgenos obligatorios, qué exige el Reglamento UE 1169/2011 y cómo evitar sanciones.

Manuel Carrillo Almoguera

La carta de alérgenos es el documento que recoge, plato a plato, cuáles de los 14 alérgenos de declaración obligatoria contiene la oferta de un establecimiento. Es un requisito legal del Reglamento (UE) 1169/2011 sobre información alimentaria, no un detalle de cortesía.
Para elaborarla necesitas tres cosas: revisar las fichas técnicas de tus proveedores, cruzar cada receta con los 14 alérgenos en una tabla y poner esa información a disposición del cliente antes de que pida —en carta, cartel o código QR—. Hecho con método, protege a tus comensales y te ahorra una sanción.
Qué dice la ley sobre la carta de alérgenos
El marco europeo es el Reglamento (UE) 1169/2011, conocido como reglamento FIC (Food Information to Consumers). Su artículo 44 extiende la obligación de informar de alérgenos a los alimentos que se venden sin envasar, que es exactamente el caso de un plato servido en mesa.
En España lo desarrolla el Real Decreto 126/2015, que fija cómo debe facilitarse esa información en restauración y comercio: por escrito, accesible y disponible antes de que el cliente decida. La AESAN —Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición— insiste en sus guías en que un cartel genérico del tipo "consulte a nuestro personal", sin un soporte documental detrás, no cumple la norma.
El problema crece cada año. La Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI) calcula que más de 17 millones de europeos conviven con una alergia alimentaria. En España, la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) estima que la prevalencia se ha duplicado en la última década y que afecta a cerca del 8 % de los niños. Cada comanda que sale de tu cocina puede ir a parar a uno de ellos.
Alergia o intolerancia: por qué tu equipo debe distinguirlas
Antes de tocar la carta, el equipo tiene que entender qué está en juego. No es lo mismo una alergia que una intolerancia, y confundirlas en sala es peligroso.
- Intolerancia (por ejemplo, a la lactosa): afecta al sistema digestivo. Provoca malestar, hinchazón o diarrea, pero no pone en riesgo la vida.
- Alergia alimentaria: activa el sistema inmunológico. Una cantidad mínima puede desencadenar una anafilaxia, una reacción que la Organización Mundial de la Salud clasifica como potencialmente mortal y que exige atención urgente.
Esa diferencia explica por qué una "traza" da igual a un intolerante y puede ser letal para un alérgico severo. La carta de alérgenos existe, sobre todo, para los segundos.
Cuáles son los 14 alérgenos de declaración obligatoria
La ciencia ha descrito cientos de sustancias alergénicas, pero el Anexo II del Reglamento (UE) 1169/2011 acota la obligación legal a 14 grupos, responsables de la inmensa mayoría de las reacciones graves. Son los mismos que deben destacarse tipográficamente en las etiquetas de los productos envasados.
| # | Alérgeno | Dónde suele aparecer en cocina |
|---|---|---|
| 1 | Cereales con gluten | Harina, pan, rebozados, salsas espesadas, cerveza |
| 2 | Crustáceos | Gambas, langostinos, cangrejo, fondos de marisco |
| 3 | Huevos | Mayonesa, rebozados, repostería, pasta fresca |
| 4 | Pescado | Caldos, anchoas, salsa Worcestershire |
| 5 | Cacahuetes | Salsas asiáticas, aperitivos, repostería |
| 6 | Soja | Salsa de soja, lecitina, productos veganos |
| 7 | Lácteos (incl. lactosa) | Nata, mantequilla, queso, bechamel |
| 8 | Frutos de cáscara | Almendras, nueces, pistachos, turrones |
| 9 | Apio | Caldos, sofritos, sopas, condimentos |
| 10 | Mostaza | Vinagretas, encurtidos, salsas |
| 11 | Granos de sésamo | Panes, hummus, salsa tahini |
| 12 | Dióxido de azufre y sulfitos | Vino, frutos secos, conservas |
| 13 | Altramuces | Harina de altramuz, aperitivos |
| 14 | Moluscos | Mejillones, calamares, almejas, pulpo |
El gluten merece atención especial por el aumento de la celiaquía, y los sulfitos se cuelan en productos que pocos sospechan, como el vino de la casa. Conviene tener esta lista pegada en cocina mientras montas las fichas.
Cómo hacer la carta de alérgenos paso a paso
Una declaración rigurosa no se improvisa. Este es el método que siguen las cartas que aguantan una inspección.
- Audita los ingredientes y pide las fichas técnicas. El control empieza en las compras. La norma obliga a que en la lista de ingredientes los alérgenos aparezcan destacados, así que exígelas a cada proveedor y archívalas.
- Crea una ficha técnica por plato. Desglosa la receta gramo a gramo —desde el aceite hasta la última especia— e identifica qué alérgenos entran. Esta ficha es lo que el inspector pide para contrastar la carta con la realidad del plato.
- Vuelca todo en una tabla. Cruza cada plato con los 14 grupos. Puedes partir de una plantilla en Excel y marcar con un icono los alérgenos presentes en cada elaboración. El resultado es una radiografía exacta de tu menú.
- Revisa la tabla cada vez que cambie un producto. Si cambias de marca de tomate frito y la nueva lleva trazas de soja, la tabla deja de ser válida hasta que la actualices.
Carta física o código QR: qué formato acepta la ley
Existe un debate constante entre la carta de toda la vida y el código QR. La respuesta práctica es: los dos.
El QR es higiénico y se actualiza al instante, ideal para una carta que cambia con frecuencia. Pero el Reglamento (UE) 1169/2011 exige que la información llegue a cualquier cliente, incluido quien no lleva smartphone o se queda sin batería. Por eso lo recomendable es un modelo híbrido: QR a la vista y una versión impresa a disposición de quien la pida.
Un truco que mejora la experiencia: coloca iconos de alérgenos junto al nombre de cada plato en la carta principal. El cliente identifica de un vistazo lo que puede comer sin tener que pedir la tabla completa.
Contaminación cruzada: por qué la carta no basta sola
Tener los alérgenos bien identificados no sirve de nada si fallan la manipulación y la limpieza. La carta dice lo que debería llevar el plato; la cocina decide lo que acaba llevando.
- Separa utensilios y zonas. Freidoras distintas para producto con y sin gluten, tablas y cuchillos de colores, y un orden de preparación que coloque primero los platos para alérgicos.
- Aplica etiquetado preventivo honesto. Si un proveedor avisa de que un producto "puede contener trazas de frutos secos", refléjalo. Ocultar una traza para "no asustar" es lo que provoca las reacciones graves.
- Diseña platos inclusivos de verdad. No despaches al cliente celíaco con una ensalada triste; adapta alguna receta estrella. Es buena gastronomía y abre tu local a un público que repite.
Este control de las trazas conecta con el peligro químico dentro del plan de autocontrol del local. Si quieres ver dónde encajan los alérgenos en el conjunto, lo explico en la guía del sistema APPCC y sus 7 principios.
Cómo formar al personal y aplicar un protocolo de servicio
El último eslabón —y el que más falla— es el equipo de sala. Una carta perfecta se cae si el camarero improvisa.
Define un protocolo claro: cómo recoge la alerta cuando el cliente avisa de una alergia, cómo transmite esa nota a cocina sin que se pierda en el ruido del servicio y quién confirma que el plato sale limpio. El Reglamento (CE) 852/2004 y el Real Decreto 109/2010 obligan a la empresa a garantizar que todo el personal en contacto con alimentos esté formado en higiene, y los alérgenos forman parte de ese temario.
En Alimentia ese certificado se saca online en menos de una hora por 12 € por trabajador, con código QR verificable, lo que permite poner al día a una plantilla completa antes de la próxima inspección. Si dudas entre la formación de alto y bajo riesgo, lo aclaro en la diferencia entre manipulador de alto y bajo riesgo.
Qué multas hay por no informar de los alérgenos
Las sanciones son disuasorias por una razón: aquí se juega la salud del cliente. La Ley 17/2011 de seguridad alimentaria clasifica las infracciones en leves, graves y muy graves.
La falta de información de alérgenos suele entrar como grave (5.001 € a 20.000 €) y escala a muy grave —hasta 600.000 €— cuando hay riesgo real para la salud o reincidencia. A la multa administrativa se añade la responsabilidad civil del establecimiento si un comensal sufre una reacción por una información incorrecta, con indemnizaciones que pueden hundir un negocio.
La inspección de sanidad revisa este punto sin excepción: pide la carta, las fichas técnicas y comprueba que el personal sabe dónde consultar. Cómo se verifica todo esto en una visita real lo detallo en qué te pide la inspección de sanidad en un restaurante.
Te puede interesar también:
- Qué es el certificado de manipulador de alimentos
- Multa por no tener carnet de manipulador de alimentos
Conclusión
Elaborar una carta de alérgenos efectiva consiste en auditar tus ingredientes, cruzar cada plato con los 14 alérgenos del Anexo II del Reglamento (UE) 1169/2011 y poner esa información al alcance del cliente antes de que pida, en formato físico y digital. Pero el documento solo funciona si la cocina evita la contaminación cruzada y el equipo aplica un protocolo de servicio claro. Hacerlo bien no es únicamente cumplir la ley y esquivar sanciones de hasta 600.000 €: es abrir tu local a un público cada vez más amplio que busca un sitio donde comer sin miedo.
Preguntas frecuentes
Obtén tu certificado de manipulador de alimentos
Formación 100% online, avalada por profesionales sanitarios. Válido en toda España. Aprueba en menos de 1 hora.
Empezar GratisSolo pagas si apruebas. Sin compromiso.